¿Por qué amamos a las veteranas en la cancha?

En el resplandor de los focos y la efervescencia de la afición en el Mundial Femenil 2023, seis futbolistas de distintas selecciones del mundo muestran sus pasos seguros sobre el césped, pero detrás de ellos se encuentra una figura veterana y un legado construido a lo largo de años de dedicación y pasión.

Son las veteranas que han tejido la historia del futbol femenino mucho antes de que los reflectores del mundo se posaran sobre ellas. Mientras el eco de los aplausos apenas comenzaba a resonar en las gradas, estas pioneras ya redefinían el juego, en términos de goles y tácticas, y también como agentes de cambio en la sociedad.

Vanina Correa: no más timidez

Con cuatro copas del mundo, Vanina Correa, de 39 años, es un pilar clave para el equipo argentino. A pesar de su imponente presencia en el campo por su garra, sus compañeras recuerdan una timidez que alguna vez pareció insuperable, pero que hoy se transforma en risas frecuentes y un aura más relajada. Tras comenzar su carrera en 2003 y tomar la valiente decisión de retirarse por siete años para ser madre, su regreso en 2015 a la Asociación del Futbol Argentino marcó el camino hacia un hito: la clasificación a la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019.

Más allá de la cancha, desde el 2021, Correa coordina el “Programa Ellas Juegan” en la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez, promoviendo el futbol femenino como medio de inclusión social para niñas y jóvenes; y en mayo de este año ​​organizó un encuentro de futbol femenino infantil en las instalaciones del Club Sportivo donde participaron más de 350 niñas en las categorías Sub-10 y Sub-13 que son parte de clubes que integran la Liga Infantil de Futbol Asociado

Su apacible sonrisa esconde una fuerza indomable que ha moldeado el futbol femenino en Argentina y más allá, convirtiéndola en un ejemplo de perseverancia que derriba barreras y guía a futuras generaciones.

Marta Silva: una veterana de leyenda

Desde sus inicios en el Mundial de 2003 hasta sus aclamadas actuaciones en seis ediciones, Marta Vieira da Silva, de 37 años, ha personificado la excelencia futbolística. Es considerada la mejor jugadora de todos los tiempos, su huella se traza desde Suecia a Estados Unidos, y su influencia va más allá de los logros en el campo. Con un legado que abarca dos platas olímpicas y tres títulos en la Copa América

Marta es una luminaria en el futbol femenino que empezó a brillar cuando solo había referentes masculinos en su país y el mundo. Sus palabras evocan poder y propósito, siendo la voz de un cambio que inspira y transforma. También se rige como embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres, desde el 2018 dedicándose a impulsar la igualdad de género y el empoderamiento en el deporte y otras áreas, inspirando a mujeres y niñas a romper barreras y desafiar estereotipos.

Con la eliminación de Brasil en la primera ronda, Australia y Nueva Zelanda marca un cierre personal para Marta, Y aun en su mensaje de despedida, busca abrir camino a las nuevas generaciones y que los aficionados “continúen apoyando porque para ellas es el comienzo, para mí, el final llegó”.

Christine Sinclair: humilde grandeza

Women’s Olympic Football Tournament 21 July 2021 – Sapporo, JPN Canada Soccer by Daniela Porcelli Christine Sinclair goal celebration

En el vasto campo del futbol sobresale la canadiense Christine Sinclair, de 40 años; con una destacada trayectoria en seis copas del mundo, su modestia brilla tanto como su habilidad. Merritt Paulson, dueño del equipo Portland Thorns de la NWSL, la resumió perfectamente: “Nunca he conocido a una superestrella más humilde. El reconocimiento la hace sentir incómoda, pero nadie lo merece más que ella”.

Líder de la selección canadiense, marcó su primer gol internacional a los 16 años en 2000. Desde su debut en ese mismo año, Esta veterana ha disputado 310 partidos; dos décadas después, en el Campeonato de Clasificación Olímpica Femenina de la CONCACAF estableció un récord mundial de ser la máxima goleadora de todos los tiempos con su selección, tanto hombres como mujeres, con 190 goles, superando el récord anterior de Abby Wambach de 184 goles.  

El reconocimiento para ella trasciende el campo de juego. En 2018, Sinclair fue nombrada Oficial de la Orden de Canadá, una distinción por  sus logros notables, dedicación comunitaria y servicio a la nación. Además, trabaja incansablemente por el respeto y los derechos de las mujeres en el futbol al exigir a través de sus redes sociales y en el Parlamento de su país un pago igualitario para la selección masculina y femenina de Canadá.

Park Eun Seon: la consentida de la infancia

Esta  jugadora destaca por su honestidad abrumadora: Park Eun Seon, de 36 años, es reconocida por su sinceridad; sus allegados la describen como alguien con una personalidad tímida pero que rápidamente se gana el cariño de los demás, especialmente de las niñas y los niños. Esto último puede explicarse porque a sus 17 años, hizo historia al unirse al equipo senior, convirtiéndose en la jugadora surcoreana más joven en hacerlo, antes de la Copa Mundial Femenina de 2003 en Estados Unidos. 

En 2013, la veterana surcoreana se convirtió en la máxima goleadora de la WK League, la liga femenina de Corea del Sur, anotando 19 goles en una temporada. Sin embargo, su valentía también la llevó a enfrentar adversidades. Durante ese mismo tiempo, enfrentó cuestionamientos sobre su género por parte de entrenadores rivales, lo que generó controversia en el país y la hicieron pensar en retirarse del futbol. Park cuestionó públicamente la exigencia de pruebas de verificación de género y recibió el apoyo de organismos de derechos humanos. A través de sus acciones, Park Eun Seon se ha convertido en un símbolo de autenticidad y valentía en el mundo del deporte, abriendo camino para la igualdad y la dignidad.

Megan Rapinoe: rebelde y luchadora

En el universo del futbol femenino, una figura veterana resplandece por su tenacidad y valentía: Megan Rapinoe, de 38 años. Con una destacada participación en cuatro copas del mundo, es más que una jugadora que levanta y divide pasiones. Es una luchadora comprometida en mejorar las condiciones para sus compañeras de equipo y para la igualdad en el deporte.

Representando a Estados Unidos, Rapinoe ha dejado una huella imborrable. Ganadora de múltiples títulos, incluidos dos campeonatos mundiales en Canadá 2015 y Francia 2019, además la medalla de oro olímpica en Londres 2012. Fuera del campo. Rapinoe es una defensora apasionada de la igualdad y un símbolo de valentía al no callar sus convicciones. Abrió camino para que otras figuras deportivas hablaran abiertamente sobre temas como la orientación sexual, y lideró la lucha por la igualdad salarial entre hombres y mujeres en el deporte.

Fue merecedora de la Medalla de la Libertad, reconocimiento de honor que ensalza a personas que contribuyen de forma ejemplar a la prosperidad, los valores o la seguridad de Estados Unidos; en este mismo evento la futbolista quiso homenajear a la estrella de la WNBA Brittney Griner, quien fue acusada y detenida en Rusia por cargos de supuesta posesión de drogas.

Además de que fue una de las primeras atletas en apoyar la campaña contra el racismo del jugador de fútbol americano Colin Kaepernick, arrodillándose durante la interpretación del himno nacional estadounidense y con su  declaración “No, no voy a ir a la Casa Blanca. No vamos a ser invitadas, lo dudo” si es que llegaban a quedar campeonas del Mundo.

Megan Rapinoe se destaca como una luchadora e inspira a otros a alzar la voz por lo que creen.

Onome Obi: la pasión maternal de una veterana

Dentro del mundo del futbol emerge una figura cuya pasión y dedicación resuenan fuertemente: la nigeriana Onome Ebi, veterana de 40 años, con su apodo “Mamá Onome” entre sus compañeras de selección refleja el profundo impacto que tiene en ellas. A sus 40 años, sigue reinventándose y entrenando con determinación, representando un ejemplo de perseverancia. Originaria de Nigeria, Ebi ha dejado su marca en la historia. Su debut en la Copa del Mundo en Estados Unidos 2003 marcó el inicio de una carrera excepcional que la ha llevado a convertirse en la primera jugadora africana en disputar seis ediciones de este torneo. Su longevidad en el campo es un testimonio de su calidad y profesionalismo duraderos. 

Además de sus logros en el campo, Ebi se destaca por su compromiso con causas nobles. Su fundación se enfoca en apoyar a niñas que desean convertirse en jugadoras de futbol profesionales, y también contribuye al rescate de la liga de futbol femenino en Nigeria. Más allá de su fundación, Ebi dona el uno por ciento de sus ingresos a Common Goal, una iniciativa que utiliza el balompié para avanzar en los Objetivos Mundiales y apoya a organizaciones de alto impacto, como la Iniciativa de Desarrollo de Empoderamiento de la Juventud en Lagos. Onome Ebi personifica la pasión, el legado y la responsabilidad social en el mundo del futbol y se ha ganado el respeto y la admiración de sus compañeras, lo que las ha llevado a verla como una figura maternal.

Todo su esfuerzo y dedicación la han llevado a ser anunciada como una de las 100 mujeres más inspiradoras de Nigeria por las Leading Ladies África.