Costa Rica y Panamá lideran Centroamérica en el futbol femenino

El desastre en la desigualdad y falta de atención del futbol femenino por parte de las federaciones del istmo centroamericano han dado de qué hablar al ser solo Costa Rica y Panamá las selecciones participantes en esta Copa Mundial Femenil de la FIFA 2023.

¿Qué pasa con el resto de países como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua?

La falta de atención a las condiciones mínimas dentro de torneos, aunado a la mala organización de partidos clasificatorios de ligas nacionales, somete a las jugadoras a entornos drásticos y difíciles para desarrollar el deporte regional, dejando a la mayoría de equipos femeniles fuera del círculo de oportunidades para poder representar a su país en una clasificatoria centroamericana o mundialista. 

Denuncias de falta de financiamiento para formar equipos femeninos, cero interés de marketing de parte de marcas,  falta de convocatorias a futbolistas, fichajes a última hora, la falta de horarios dignos para entrenamientos femeniles y los abusos físicos y psicológicos hacia las jugadoras en Guatemala y a árbitras nacionales en El Salvador, según reportaron distintos medios, son algunos de los factores que detienen el desarrollo del futbol en Centroamerica y oprime el espacio que las mujeres necesitan para hacerse visibles en este y otros deportes.

Segunda participación femenil mundialista de Costa Rica y debut de Panamá

Gracias al impulso de las hermanas ticas y panameñas el futbol de Centroamérica avanza poco a poco a nivel técnico. Todavía hay mucho camino por recorrer, sobre todo en la educación de lenguaje inclusivo por parte de periodistas, coberturas de partidos nacionales, la desigualdad de pago que marca la diferencia de ser jugadora profesional y amateur, y la desorganización de los torneos fuera del calendario internacional sigue siendo el elefante invisible en el día a día acorde al informe de la FIFPRO sobre las condiciones de clasificación para la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023.

Por ello, seguiremos levantando la voz en favor de nuestras hermanas chapinas, cheras, catrachas y nicas. Damos las gracias a estas dos selecciones mundialistas, Costa Rica y Panamá, por seguir luchando en favor de la equidad de beneficios en sus respectivas federaciones. La superación y el romper barreras machistas nos alienta a unirnos en comunidad.